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Centro de Retinosis Pigmentaria: Luz en el camino

Centro de Retinosis Pigmentaria: Luz en el camino

Durante más de una década el Centro de Retinosis Pigmentaria de la provincia de Sancti Spíritus ha contribuido a mejorar la calidad de vida de muchas personas que viven con esa enfermedad. El trabajo de la institución forma parte de una estrategia nacional sólida y eficaz.

Toda la vida de los hermanos Deily, Odelvis y Yoel Jiménez ha estado signada por la retinosis pigmentaria, un padecimiento hereditario y degenerativo de la retina, que ocasiona mala visión nocturna y reducción del campo visual.

Aunque sus padres y abuelos no padecieron la enfermedad, lo cierto es que al llegar al mundo ya estos espirituanos traían en sus genes la afección.

“Tenemos muchas dificultades para ver de noche, tropezamos con los objetos, no podemos exponernos al sol ni a las alturas”, se lamenta Odelvis, el menor de los tres hermanos oriundos del poblado de Arroyo Blanco, en el municipio espirituano de Jatibonico.

Si hoy estos hermanos son capaces de desenvolverse en la sociedad, se debe a la atención recibida durante muchos años en instituciones cubanas, y en particular, en el Centro de Retinosis Pigmentaria de la ciudad de Sancti Spíritus.

Deyli, Yoel y Odelvis son ingresados cada cinco meses y medio en la institución, con el objetivo de valorar la evolución de la enfermedad. “Aquí nos tratan muy bien, ya somos prácticamente una familia”, afirma Deily.

UNA DÉCADA AYUDANDO A VIVIR

En la Avenida de los Mártires, una de las principales arterias de la ciudad de Sancti Spíritus, está ubicado el Centro de Retinosis Pigmentaria de la provincia.

La institución, fundada en 1997, brinda atención especializada y multidisciplinaria a los 225 espirituanos que hoy padecen de retinosis pigmentaria y a sus familiares.

“A los pacientes se les realiza periódicamente un examen oftalmológico completo, les hacemos pruebas electrofisiológicas, estas últimas para evaluar la respuesta de la retina, y también pueden ser sometidos al tratamiento de ozonoterapia”, explica la doctora Silvia Landaburo, directora del centro.

El centro cuenta con 12 camas para el ingreso de aquellas personas que tienen dificultades para deambular o viven fuera de la ciudad de Sancti Spíritus. El trabajo de más de una década confirma que, en la mayoría de los casos, los tratamientos indicados detienen o aminoran el progreso de la enfermedad.

“Hoy tenemos pacientes que son Licenciados en Derecho, economistas, periodistas, en fin, profesionales que han podido desempeñar su trabajo por la mejoría experimentada después de recibir el tratamiento indicado en nuestro centro”, apunta Silvia Landaburo.

El Centro de Retinosis Pigmentaria de Sancti Spíritus también se relaciona con otras instituciones de salud, como el Hospital Pediátrico y el Hospital Provincial Camilo Cienfuegos (en este último funciona un moderno Centro Oftalmológico donde pueden ser operados los pacientes que lo requieran).

UNA EXPERIENCIA NACIONAL

Cuba puso en práctica un Programa Nacional de Retinosis Pigmentaria, que tiene como objetivos la determinación de la prevalencia, la identificación de grupos de riesgo y la atención médica continuada a los pacientes que padecen de la enfermedad.

El país cuenta con una red nacional única en el mundo, distribuida por todo el país, que hace posible la atención de cada uno de los pacientes y su familia en su lugar de residencia.

Para ello se dispone de 14 centros provinciales (entre ellos el espirituano), dos de referencia nacional (los hospitales Salvador Allende y el Pediátrico del Cerro) y uno internacional.

El pesquisaje, diagnóstico y tratamiento de los pacientes se realiza en las unidades de la red preventivo-asistencial, constituida por centros ubicados en las diferentes provincias del país.

Los grupos multidisciplinarios provinciales han logrado elevar cuantitativamente el diagnóstico de la retinosis pigmentaria, y se han extendido las labores de prevención, promoción, recuperación y rehabilitación.

Durante muchos años ese programa nacional estuvo dirigido por el doctor Orfilio Peláez, un notable científico cubano, creador de la técnica quirúrgica para la cura de la retinosis pigmentaria. Se trata de un tratamiento combinado donde los efectos terapéuticos se obtienen mediante la aplicación de la ozonoterapia, la estimulación eléctrica, medicamentos y la técnica quirúrgica diseñada por el profesor Peláez.

El periódico Granma publicó recientemente que las investigaciones muestran que en un 76% de los pacientes tratados se ha detenido el proceso de avance de la enfermedad, en otro 16% mejora el campo visual y la agudeza visual, y en el 8% sigue el curso de la enfermedad.

En el caso de la Retinosis Pigmentaria, la tasa de prevalencia en Cuba es de 4,1 por cada 10 mil habitantes. El Programa Nacional seguirá priorizando el pesquisaje y un tratamiento integral, para que pacientes como los hermanos Deily, Odelvis y Yoel tengan una vida más llevadera y útil.

El primer derecho humano

El primer derecho humano

Los programas de la Revolución en el sector de la salud han permitido elevar la calidad de la asistencia médica y la esperanza de vida de la población espirituana.    Ha sido clave la voluntad política de un estado que dedica cuantiosos recursos a la reconstrucción y modernización de las instituciones de salud.

Sancti Spíritus culminó el 2007 con una buena noticia:    el logro de una tasa de mortalidad infantil en menores de un año de sólo 4,1 por mil nacidos vivos, la más baja de Cuba.

 El hecho adquiere mayor relevancia si se agrega que los espirituanos que nacen tienen, como promedio, una esperanza de vida de 77,7 años. Son resultados que es posible exponer rápido, en pocas palabras.    Sin embargo, llevan implícito el colosal esfuerzo que ha realizado desde 1959 el estado cubano para brindar una mejor asistencia médica a todos los ciudadanos, de forma gratuita.

Comparar la infraestructura y los índices de salud que hoy tiene Sancti Spíritus con los anteriores al triunfo de la Revolución Cubana, es una buena manera de aquilatar cuánto ha hecho el país en este medio siglo de un gobierno revolucionario que ha tenido como premisa la justicia social.

La esperanza de vida promedio de quienes habitaban esta región del centro del país era de apenas 50 años.    Existían entonces 54 médicos y sólo 11 instituciones de salud (cuatro de ellas privadas). Actualmente Sancti Spíritus cuenta con unas 200 instituciones de salud y más de 2400 médicos.   Súmele más de 4 mil licenciados en enfermería.

Pero lo más asombroso es que las dificultades económicas impuestas por la compleja coyuntura internacional y el férreo bloqueo que mantiene Estados Unidos contra la isla, no han podido impedir que el país continúe mejorando su infraestructura de salud y formando los recursos humanos necesarios.

En la provincia se han reconstruido 11 policlínicos en los últimos meses.  En cada uno se brindan, como promedio, 20 o más servicios nuevos. Ello ha permitido aumentar el número de casos vistos en esos centros, y poner a disposición de la población modernos medios de diagnóstico, como endoscopia, ultrasonido y rayos x.

Ahora son mayores posibilidades de realizar estudios contrastados y, por ende, se aprecia una mejoría notable de la asistencia médica. Los propios policlínicos son, a la vez, escenarios docentes para al formación del médico general básico y de los licenciados en enfermería.

En las unidades de cuidados intensivos abiertas en los policlínicos de los municipios se atendieron más de un millar de casos, de ellos 325 con riesgo de morir, con una elevada tasa de supervivencia. Todo ello se complementa con programas de cardiología, oftalmología, nefrología y otras especialidades que, dotadas con modernas tecnologías, permiten elevar la calidad de vida de los pacientes.

El mérito es mayor si se tiene en cuenta que durante todo este tiempo Cuba no ha dejado de brindar ayuda solidaria a naciones del Tercer Mundo.    En estos momentos 1 800 profesionales de la salud de Sancti Spíritus laboran en más de una treintena de países.

Por supuesto, no es el cubano un sistema de salud perfecto.  Hoy es necesario aumentar el control y la exigencia en cada centro, para que los ciudadanos reciban un servicio de excelencia, que se corresponda con todos recursos que el estado ha dispuesto para ello.

Ya en la provincia espirituana se reordenó el Programa del Médico y Enfermera de Familia, de manera que su permanencia sea mayor en la comunidad, una de las principales demandas de la población.

Muchos coinciden en que el movimiento de Colectivo Moral (categoría que se otorga a instituciones de salud con la aprobación de sus pacientes, que emiten opiniones en actos públicos) puede ser un catalizador para lograr una mayor calidad de los servicios médicos.    Ética y consagración deben seguir siendo pilares del ejercicio de la medicina en un país que ha sabido cultivar valores en los seres humanos.

En la más reciente sesión del Parlamento se dio a conocer que el 55% del gasto corriente el presupuesto estatal cubano estará destinado al sostenimiento y consolidación de las transformaciones en las esferas de la salud, la educación, la cultura y el deporte.

Se trata, en fin, de que los cuantiosos recursos que el estado cubano destina al sector de la salud, se traduzcan en la completa satisfacción de los ciudadanos. Mientras algunos intentan acusar a Cuba de violar los derechos humanos, lo cierto es que en la isla bloqueada se sigue haciendo hasta lo imposible para preservar la justicia y garantizar que  cualquier ciudadano, hombre o mujer, negro o blanco, disfrute siempre del primer derecho humano:   el derecho a la vida.        

Acuicultura: una opción para el mundo

Acuicultura: una opción para el mundo

En Cuba la acuicultura se ha convertido en una importante fuente de alimento proteico para una parte considerable de la población. La experiencia de la isla demuestra que el cultivo de peces de agua dulce constituye una manera de hacer frente a la creciente demanda de pescado, tanto en naciones desarrolladas como en países del Tercer Mundo.

Cada día un considerable número de habitantes de Sancti Spíritus acude a casillas especializadas en busca de pescado, alimento que muchos consideran indispensable para mantener una dieta equilibrada.

La afluencia de consumidores ya es habitual no sólo en la provincia espirituana, sino en toda Cuba, donde la acuicultura no es una actividad exclusiva, sino un renglón económico de creciente importancia, y fuente inestimable de alimento proteico.

Fue precisamente en los años más duros del período especial, cuando se arreció el bloqueo de los Estados Unidos contra Cuba, que el país hizo énfasis en la captura de peces en los embalses construidos durante el período revolucionario a lo largo y ancho y de la isla.

La decisión fue sabia y sus resultados están a la vista. En la provincia de Sancti Spíritus, por ejemplo, la acuicultura aporta este año más de 4 mil toneladas de diversas especies, una cifra que representa un 25% de crecimiento con respecto al 2006.

Para incrementar esas producciones, la Empresa Pesquera del territorio mantiene cada año programas de repoblación de los embalses e introduce el uso de paneles solares y aerogeneradores para mejorar las condiciones de trabajo en las distintas granjas acuícolas.

Además de las capturas tradicionales que se realizan en los embalses, se fomentan los cultivos intensivos de tilapia en jaulas y clarias en piscinas de cemento. Sumando ambas modalidades, las entregas superan este año las mil toneladas, y los directivos aseguran que es posible aumentar ese volumen.

A pesar de las limitaciones económicas del país, el Ministerio de la Industria Pesquera también ha destinado recursos al mejoramiento de las condiciones tecnológicas de las industrias, donde se procesa el pescado y se prepara en forma de filetes, mortadella, croquetas y otros productos, que son más aceptados por la población.

En Cuba la mayor  parte de la producción acuícola se destina al consumo interno (pescaderías, centros de educación y salud, unidades de la gastronomía), y sólo los crustáceos y pequeños volúmenes de otras especies se ofertan al mercado externo.

La acuicultura debe tener un impacto creciente, toda vez que, según un informe de la FAO, para el año 2037 se necesitan por lo menos 37 millones de toneladas de pescado adicional a fin de satisfacer un crecimiento poblacional de dos mil millones de personas más.

La situación se agrava porque el nivel alcanzado por la pesca en los mares en la actualidad, con un máximo de nivel productivo, será incapaz de cubrir el aumento de la población en el planeta. Desarrollar la acuicultura con la responsabilidad que lo ha hecho Cuba es, entonces, una opción viable y necesaria para el mundo.

La Quinta: Portento de la Agricultura Urbana

La Quinta: Portento de la Agricultura Urbana

La unidad de cultivos semiprotegidos “La Quinta”, de Sancti Spíritus, ostenta la condición de Referencia Nacional en las labores de la agricultura urbana. Sus trabajadores han recibido en dos ocasiones consecutivas la máxima calificación que otorga el grupo de expertos que dirige esa actividad en el país.

 “La Quinta” es un portento de la agricultura urbana.   Esa unidad de cultivos semiprotegidos, ubicada en la periferia de la ciudad de Sancti Spíritus, ostenta la categoría de Referencia Nacional, por sus excelentes producciones y correcta aplicación de la tecnología.

Allí siempre hay, como mínimo, una decena de especies sembradas y seis en producción. Durante el año se han cosechado más de un centenar de toneladas de hortalizas y condimentos frescos, que se destinan al turismo, centros priorizados y Mercados Agropecuarios Estatales.

Todas las labores agrícolas son realizadas por sólo 15 trabajadores, altamente calificados, quienes se benefician con un eficaz sistema de pago.

“No sólo reciben su salario y la estimulación por el cumplimiento de sus planes de producción. También reciben un pago adicional por la correcta aplicación de la tecnología”, explica María Eleala León, Jefa de la Agricultura Urbana en la provincia de Sancti Spíritus.

La disciplina tecnológica se evidencia en el adecuado intercalamiento de los cultivos, la utilización de humus de lombriz, y los eficientes sistemas de riego y drenaje.   También se prioriza el control fitosanitario mediante barreras, trampas entomológicas y la aplicación de productos biológicos. Por todo ello la calidad de las producciones es notable.

No resulta casual entonces que la Unidad de Cultivos Semiprotegidos “La Quinta", haya recibido cien puntos (la máxima calificación) en las dos últimas inspecciones del Grupo Nacional de la Agricultura Urbana, dirigido por el Doctor Adolfo Rodríguez Nodals.

“Queremos lograr la categoría de Excelencia el próximo año.   Para ello seguiremos aumentando el número de variedades y mejoraremos aún más la estética de nuestra unidad”, apunta Erlene Concepción, Jefa del Módulo de Cultivos Protegidos y Semiprotegidos de Sancti Spíritus.

Con diez unidades como “La Quinta”, Sancti Spíritus es la primera provincia que tiene cultivos semiprotegidos en todos sus municipios, una de las razones por las que recibió la condición de Candidata a Referencia Nacional en el movimiento de la Agricultura Urbana.

 

Sustituir importaciones: tarea impostergable

Sustituir importaciones: tarea impostergable Fomentar producciones que contribuyan a sustituir importaciones y al incremento de las exportaciones es una tarea ineludible para Cuba, país que sufre un férreo bloqueo económico y financiero por parte de la mayor superpotencia de la historia.


No hay alternativa: Cuba está obligada a seguir ganando terreno en la sustitución de importaciones, sobre la base de la racionalidad y la competitividad de la producción nacional.

En momentos en que se agudiza el bloqueo de Estados Unidos contra la isla y se eleva el precio de los alimentos en el mercado internacional, es preciso identificar y potenciar aquellas producciones en las que se deben concentrar los esfuerzos y los limitados recursos financieros con que cuenta el país.

De ahí la importancia de un estudio realizado recientemente en la provincia de Sancti Spíritus, que refiere la existencia de 38 productos que es posible obtener en mayores cantidades dentro del territorio, y de esa manera reducir las importaciones.

La lista incluye diversos alimentos (arroz, vinagre, tilapia, carne fresca de ovino-caprino, leche fresca, fideos y pastas), y también otras producciones, como vasos desechables, papel gaceta y bond, materiales de construcción y aceite de transformadores, por sólo mencionar algunas.

Sancti Spíritus, sin dudas, tiene grandes reservas para seguir elevando la calidad de sus ofertas al turismo y los rubros exportables, dos fuentes de ingresos importantes para la economía de la provincia.

Para lograrlo es necesario solucionar problemas relacionados con la organización y dirección de los procesos productivos, exigir mayor disciplina tecnológica y lograr la conciliación entre clientes y productores.

Una opción válida son las rondas de negocios, que ya han propiciado la presencia de productos locales para su venta o consumo en las tiendas recaudadoras de divisas e instalaciones turísticas.

También es necesario fortalecer el sistema de planificación territorial para que se contemplen todas las necesidades que se pueden satisfacer localmente, y seguir certificando los sistemas de gestión de la calidad, algo que favorece la competitividad.

Pero lo más importante, tal vez, es que todos (productores, empresarios, clientes) tengan conciencia de la importancia de la sustitución de importaciones.

¿Cómo entender, por ejemplo, que el país compre vasos plásticos desechables, si la Empresa Electromecánica Escambray, de Fomento, produce esos artículos con calidad? ¿Acaso es sensato que mientras la Empresa de Materiales de la Construcción de Sancti Spíritus no cubre todas sus capacidades de producción de cemento cola por falta de demanda, se adquiera ese producto en el exterior?

Tales situaciones, afortunadamente, están encaminadas en sus soluciones. También se ha logrado que el 60% de los productos que ofertan las instalaciones turísticas de la provincia sean nacionales, sobre la base de su calidad.

Otros ejemplos positivos son la inauguración de una nueva fábrica de vegetales encurtidos, con precios muy inferiores a los del mercado internacional; y el incremento de la entrega directa de leche fresca a las bodegas, lo que ha contribuido al ahorro de 70 toneladas de leche en polvo y otras 27 toneladas de combustible.

Habrá, entonces, que seguir examinando las posibilidades de potenciar nuevas producciones e invertir en aquellas esferas que puedan reportar más ganancias a corto y mediano plazo. No se trata de producir a cualquier costo, sino de fomentar las producciones en las que podemos ser más competitivos y eficientes. El país lo agradecerá.


El difícil arte de producir tabaco

El difícil arte de producir tabaco

El tabaco es uno de los principales rubros exportables de la agricultura cubana. De ahí la conveniencia de incrementar la producción de la hoja, objetivo que hoy constituye un verdadero desafío, incluso para los experimentados vegueros de Sancti Spíritus.

 

Cuando en 1492 los hombres de la expedición del Almirante Cristóbal Colón hallaron en el oriente de Cuba aborígenes conocedores del arte de fumar, el tabaco comenzó su conquista del mundo. 

Desde entonces ha sido tal su poder de seducción, que muchas personas de disímiles latitudes incluyen la degustación de un habano entre sus más excelsos placeres.

Conscientes de la demanda segura de los puros cubanos en el mercado internacional, los vegueros pretenden incrementar la producción de la hoja, objetivo que propicia no sólo el sustento de sus familias, sino también mayores ingresos al país.

Sancti Spíritus, una de las provincias con mayor tradición tabacalera en Cuba, ha logrado en los últimos años elevar los rendimientos agrícolas, hasta el punto de obtener, como promedio, cerca de 400 quintales de tabaco por caballería, el rendimiento más alto del país.

Sin embargo, las autoridades de la rama tabacalera y los productores coinciden en que es posible seguir elevando la producción de la hoja. Posible, pero nada sencillo.

Las limitaciones de recursos en estos años de Período Especial, en gran medida causadas por el férreo bloqueo de Estados Unidos, obligaron a reducir las áreas de plantación y a buscar mayor eficiencia en todas las etapas del proceso productivo.

Ahora, cuando Cuba reanima su economía, los vegueros también pueden dar un aporte inestimable al desarrollo del país. Para ello es preciso cumplir los planes de siembra de tabaco en la presente campaña y crear condiciones para aportar mayores volúmenes en años venideros.

Una prioridad es la siembra de variedades cada vez más resistentes a plagas y enfermedades. En la cosecha anterior la enfermedad conocida comúnmente como pata prieta afectó seriamente las plantaciones de Sancti Spíritus y limitó la producción. Para contrarrestar ese y otros males se precisa una correcta rotación de los suelos dedicados al cultivo de tabaco, un estricto control fitosanitario y la aplicación a tiempo de efectivos productos biológicos.

La construcción de conductoras de agua para el riego de las plantaciones debe estar también en el punto de mira de los vegueros que no tienen hoy fuentes seguras para el suministro del líquido.  Un buen ejemplo de lo que ello significa se puede encontrar en el municipio de Taguasco, donde se ejecutaron tres conductoras en los últimos años en vegas que ahora duplican y hasta triplican sus producciones.

Otro requisito indispensable para la producción de tabaco es contar con madera suficiente, con dos propósitos fundamentales:  garantizar cujes para la cosecha y construir nuevas casas de curación. En esta campaña Sancti Spíritus debe terminar al menos un millar de aposentos más para cumplir sus planes. Hasta ahora el territorio no ha tenido constancia en sus programas de reforestación, al punto de que gran parte de la madera que hoy se necesita hay que traerla de la provincia de Camagüey, con los consiguientes gastos de combustible y otros inconvenientes. Sembrar más árboles resulta, entonces, una misión estratégica ineludible.

Una vez creadas esas condiciones, el éxito dependerá de la experiencia y disciplina de cada veguero. No deben faltar el esmero en la producción de las posturas, la siembra en la fecha idónea, marcos de plantación adecuados, atenciones culturales a tiempo - incluido un correcto desbotone-,  la cosecha en el momento oportuno… 

No es el cultivo del tabaco, en modo alguno, una tarea de improvisados.     Afortunadamente, tradición y sabiduría abundan en los campos de Sancti Spíritus, una provincia que puede superar en la presente campaña los cien mil quintales de tabaco (volumen superior al de la pasada cosecha) y seguir sentando las bases para empeños mayores.

Así el tabaco seguirá siendo una fuente importante de divisas para el país y permanecerá inalterable el prestigio de los puros habanos, tan demandados por empedernidos fumadores en el mundo entero.

Plantas ornamentales: elixir para la vida

Plantas ornamentales: elixir para la vida Dos familias del municipio espirituano de Cabaiguán se dedican a coleccionar plantas ornamentales y flores, un hobby que les proporciona paz y enriquece su espiritualidad.


¿Quién no ha sucumbido alguna vez ante la exquisita belleza de un cactus, una flor o un helecho?

Desde épocas remotas el hombre ha sabido no sólo admirar el esplendor de las plantas, sino también utilizarlas con fines diversos, entre ellos la decoración de su entorno más inmediato (las viviendas, las calles, etc.) o de todos aquellos lugares que por distintos motivos (religiosos, festivos o históricos) debían ser engalanados.

Bien conocidos son los jardines japoneses, (que embellecían los monasterios budistas y los palacios), y los Jardines Colgantes de Babilonia, una serie de terrazas ajardinadas que formaban una especie de montaña artificial y que son considerados una de las siete maravillas del mundo antiguo.

La importancia de las plantas ornamentales se ha incrementado con el desarrollo económico de la sociedad, el aumento de las áreas ajardinadas en las ciudades, y el uso de plantas de exterior e interior por los particulares. Hoy en el mundo hay más de 3 mil especies consideradas de uso ornamental.

Muchos hogares de Cuba están adornados con ejemplares de la flora tropical e incluso con plantas exóticas que milagrosamente se adaptan al clima de la isla. El movimiento de la agricultura urbana, impulsado por el Ministerio de la Agricultura, incentiva el cultivo de plantas ornamentales y flores, un hobby que cada vez se toman más en serio muchas familias de Sancti Spíritus.

MEDIO SIGLO PROMOVIENDO BELLEZA

Quien observe desde la calle el techo de la casa de Julio Sanz, en la ciudad de Cabaiguán, seguramente se sorprenderá por tanta vegetación. Si decide entrar entonces será testigo de un milagro.

Desde el patio de la vivienda, que por momentos parece una jungla, se accede a la azotea, donde existen más de 200 especies de plantas ornamentales y flores.

“Uno sube aquí y le parece que está en un bosque, se respira aire puro y sobreviene la alegría de ver las plantas florecidas”, expresa Julio Sanz, un hombre que durante muchos años fue cartero, pero hoy dedica la mayor parte de su tiempo a coleccionar plantas.

Julio es fiel seguidor de una tradición que inició su abuela, prosiguió su madre, Iraida Argilay, y hoy enorgullece a toda la familia. Baste mencionar que su amplia colección de plantas incluye medio centenar de variedades de cactus y suculentas y más de 20 clases de orquídeas.

“Voy a otras provincias, visito a personas que se dedican al cultivo de plantas ornamentales, intercambio especies y hasta yo mismo he logrado reproducirlas”, explica Julio.

En el techo de la casa el visitante puede encontrar plantas que muchos desearían tener: la estrelitzia reginae, conocida como Ave del Paraíso por su semejanza a un pájaro; las petunias, de difícil adaptación al clima de Cuba; la Violeta de los Alpes, que sólo florece en abril, y el Cactus de Navidad, que lo hace en diciembre. Todas reciben diariamente atenciones culturales, se aplica el humus de lombriz y no se descuida el control biológico para evitar plagas.

“Son todas tan bellas que la familia no escatima tiempo para atenderlas. Trabajamos todos, mi hijo, mi esposo, mis nietas. Hasta los vecinos vienen a ayudarnos, y es común que nos reunamos en el patio para tomar café y conversar. Y es que a todos nos agrada mucho este ambiente”, manifiesta Iraida Argilay, una mujer de avanzada edad que sube cada día al techo de su casa para regar las plantas y flores.

El Grupo Nacional de la Agricultura Urbana confirió al lugar la categoría de Patio de Excelencia. Se premia así no sólo el valor y la belleza de la colección de plantas ornamentales y flores, sino también la perseverancia de una familia que irradia amor por la naturaleza y la vida.

UNIÓN DE AMOR Y FLORES

Cuando se llega al patio de Ana Luisa Acosta y Manuel Torres, el visitante sucumbe ante tanto verdor.

Fue hace nueve años cuando este matrimonio del municipio de Cabaiguán comenzó a coleccionar plantas ornamentales y flores, para dar un toque de originalidad a la vida familiar. Hoy tienen en su hogar más de un centenar de especies, la mayor parte de ellas adquiridas y conservadas con mucho esfuerzo.

“Llegamos a veces cansados del trabajo, realizamos las tareas del hogar y no hay un día que dejemos de atender las plantas”, apunta Ana Luisa. “Incluso a veces por las noches debemos estar atentos a la dirección del viento para fumigar cuando necesitamos controlar una plaga o simplemente prevenirla”.

Ana Luisa es trabajadora del Instituto Nacional de la Vivienda en Cabaiguán, y su esposo Manuel labora en el taller de la base de ómnibus urbanos de ese municipio. Ninguno de ellos imaginó que un día se adentrarían tanto en el mundo de las plantas.

“Nos relacionamos con personas que tienen mucha experiencia en estos menesteres y nos facilitan bibliografía. También nos han indicado cómo usar los productos biológicos y cómo preparar la tierra. Con el tiempo nos hemos apropiado de muchos secretos”, dice sonriente Manuel.

La vida del hogar ya no se concibe sin el ambiente de plantas naturales. Hasta un patio interior se va llenando poco a poco de cactus, flores, helechos y elementos de naturaleza muerta.

“Toda la familia coopera”, asegura Ana Luisa. “Nuestro hijo nos ayuda a limpiar el patio y a sembrar plantas. Los amigos nos visitan y no es raro que cenemos o celebremos cualquier fecha en el patio, respirando el aire puro que emana de este ambiente”.

El patio de Ana Luisa y Manuel ostenta la categoría de Candidato a Referencia Nacional en el movimiento de la agricultura urbana. Ahora el matrimonio cabaiguanense se propone ampliar la colección y terminar de clasificar las variedades, que es la mejor manera de seguir alimentando una afición que ya es parte inseparable de sus vidas.


HEBERPROT-P: otro logro de la biotecnología cubana

HEBERPROT-P:    otro logro de la biotecnología cubana

La aplicación de un novedoso producto biotecnológico cubano, el HEBERPROT-P, se extiende a todo el país. Ese medicamento, que ha demostrado su efectividad en los ensayos clínicos, favorece significativamente la cicatrización de las úlceras del pie en pacientes diabéticos y contribuye a elevar su la calidad de vida.

Un nuevo producto biotecnológico cubano, el HEBERPROT-P, comienza a utilizarse en las distintas provincias del país, con el objetivo de favorecer la cicatrización de las úlceras del pie en pacientes que padecen de Diabetes Mellitus, y reducir el riesgo de amputación. Según los investigadores del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB), de Ciudad de La Habana, se trata de un fármaco que tiene como principio activo el Factor de Crecimiento Epidérmico, y cuya formulación inyectable, administrada a través de infiltración peri e intralesional, acelera la cicatrización de las Úlceras del Pie Diabético. “El HEBERPROT-P ha evidenciado en los ensayos clínicos que acelera la cicatrización en el 54% de los pacientes y que el 66% reduce el riesgo de amputación, que es una de las principales complicaciones de la afección”, explicó Blas Yamir Betancourt, investigador del CIGB. Según explicaron los especialistas en un taller con personal médico y de enfermería de la provincia de Sancti Spíritus, el tratamiento con el nuevo producto tiene ventajas que hasta el presente resultan únicas a nivel mundial:   estimula la granulación y la cicatrización de forma progresiva y sostenida, reduce el número de intervenciones quirúrgicas y de recidivas, y al disminuir el tiempo  de cicatrización, se reducen también las complicaciones derivadas. UN PRODUCTO DE PROBLABLE IMPACTO MUNDIAL Más de 170 millones de personas en el mundo padecen hoy de Diabetes Mellitus.  La cifra pudiera duplicarse en los próximos años, por lo que se plantea que esta enfermedad llegaría a causar más muertes que el SIDA. Del total de pacientes diabéticos, alrededor del 15% desarrolla en algún momento de sus vidas una Úlcera del Pie Diabético, y de ellos aproximadamente la quinta parte termina en una amputación. En Estados Unidos, por ejemplo, en el 2005 el número de diabéticos superó los 20 millones de personas y de ellos 84 mil sufrieron algún tipo de amputación. En Cuba la población diabética constituye aproximadamente el 4,5% del total, y se estima que en el año unos 12 mil pacientes tienen Úlcera del Pie Diabético. Tales cifran refuerzan la importancia de la obtención del HEBERPROT- P, que ya está registrado en Cuba y ha rebasado con éxito el estudio clínico Fase III. Anteriormente el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología y el Instituto Nacional de Angiología y Cirugía Vascular, emplearon el producto en un estudio clínico piloto entre los años 2001-2002, en 29 pacientes diabéticos tipo II, con micro y/o macroangiopatías vasculares, incluidos enfermos con episodios neuropáticos e isquémicos infecciosos, con úlceras mayores de 20 cm cuadrados.   Como resultado de ese primer estudio el 58% de los pacientes logró salvar la extremidad y el número de recurrencias fue notablemente bajo. A finales del 2005 se concluyó un estudio clínico Fase I-II en 41 pacientes, con resultados aún superiores de eficacia del producto, al registrarse el cierre total de la herida (cicatrización) en más del 50% de los pacientes y la preservación de la extremidad en el 66% de ellos. El HEBERPROT-P ha sido aplicado con éxito en más de 250 pacientes aquejados de Úlcera del Pie Diabético, que por no cumplir con los criterios clínicos de inclusión, no fueron incorporados a los estudios clínicos.  Resultados parciales muestran una respuesta total en el 87% de los pacientes tratados. EXTIENDEN APLICACIÓN DEL HEBERPROT-P El HEBERPROT- P se encuentra disponible actualmente en los principales Servicios de Angiología de los municipios cabecera de cada provincia del país. “Aplicamos el producto a aquellos pacientes que padecen de Úlcera del Pie Diabético y que anteriormente han sido evaluados por un angiólogo, que es el especialista encargado de indicar el tratamiento con HEBERPROT-P”, explica el Dr. Pablo Pentón, Jefe del Servicio de Angiología del Hospital “Camilo Cienfuegos”, de Sancti Spíritus. La terapia con el nuevo producto da respuesta a una necesidad médica no satisfecha para el tratamiento de las úlceras complejas del pie de pacientes diabéticos, desde 1 hasta 80 cm cuadrados de extensión, en pacientes neuropáticos o neuroisquémicos. Con el fin de generalizar el uso del medicamento, en Sancti Spíritus, como en las demás provincias, se imparten talleres y seminarios. “La estrategia es identificar a los especialistas y sitios clínicos que están en condiciones de aplicar el producto y crear toda una serie de programas de formación del personal médico y de enfermería que pueda asumir la etapa ambulatoria de aplicación del HEBERPROT-P", apunta Blas Betancourt. La aplicación del fármaco contribuye a reducir los gastos por estadía hospitalaria y permite aumentar la recuperación funcional y calidad de vida del paciente.   Se trata de un producto que tiene todas las posibilidades de ser introducido no sólo en las provincias cubanas, sino también en aquellos países donde la Diabetes Mellitus y sus complicaciones constituyen un serio problema de salud.