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El Espirituano

Crece y se moderniza Industria Alimenticia espirituana

Crece y se moderniza Industria Alimenticia espirituana

La industria alimenticia de Sancti Spíritus se ha beneficiado con la ampliación de capacidades y el montaje de modernos equipos en varias empresas. De esa forma se obtienen productos de mayor calidad, aumentan las ofertas a la población y se sustituyen importaciones.

Un buen ejemplo es la Empresa de Productos Lácteos Río Zaza, que ahora cuenta con una nueva fábrica de helados, fruto de los convenios de colaboración entre Cuba y Venezuela. Allí se producen diariamente más de 800 galones, destinados a la red de gastronomía, hospitales, círculos infantiles y otras instituciones.

En la misma empresa se instaló un pasteurizador chino, que permite producir de forma automatizada mayores cantidades de yogurt de leche.

Una nueva línea de empaque de ese producto, una descremadora para la producción de queso crema y un sistema de limpieza química que garantiza la inocuidad de todos los productos terminados, son otras de las inversiones acometidas en la Empresa de Productos Lácteos Río Zaza.


La Empacadora Roberto Quesada es otra de las entidades beneficiadas. Sus trabajadores ya operan una nueva línea de producción de manteca, que posibilita obtener una tonelada en cada jornada. Esa entidad también recibió equipos que permitieron declarar Competente al laboratorio, en las fases físico-química, microbiológica y sensorial.

La Empresa de Conservas de Vegetales también amplía sus capacidades. Allí se montó una nueva planta para producir pastas de ajo y de cebolla y, luego de tres años de paralización, se reinició el proceso de envase de la compota que consumen los niños de nueve provincias del país.

En la industria pesquera se pusieron en funcionamiento una planta de hielo (adquirida en China) y una nueva línea de procesamiento de pescado. Además, se recuperó la conformadora de hamburguesas y se puso en funcionamiento una embutidora de croquetas, que posibilita producir hasta cuatro toneladas diarias.

El Combinado Cárnico también tiene otra embutidora, con la que se duplica la capacidad de producción y aumenta la eficiencia. En esa entidad se rehabilitó totalmente el área de sacrificio de cerdos, donde se montó un cepo y se hicieron transformaciones en la máquina peladora, de manera que ahora se pela cada animal en un minuto.

Progresa así la industria alimenticia, con los beneficios esperados: mejores condiciones de trabajo, más eficiencia, mayores ofertas, calidad y un significativo aporte a la sustitución de importaciones, objetivo fundamental de la economía cubana en medio de la crisis económica global.

Siguaney apuesta por la eficiencia

Siguaney apuesta por la eficiencia

Desde su fundación en 1971 la Fábrica de Cemento Siguaney ha sido una de las industrias emblemáticas de Sancti Spíritus.    En esa entidad se han acometido varias inversiones, con la finalidad de elevar la eficiencia del proceso fabril y diversificar las producciones.

Desde su fundación en 1971 la Fábrica de Cemento Siguaney ha sido una de las industrias emblemáticas de Sancti Spíritus.    En esa entidad se han acometido varias inversiones, con la finalidad de elevar la eficiencia del proceso fabril y diversificar las producciones.

Estas son las dos prioridades de los trabajadores de esa industria, quienes exploran nuevos caminos para mantener activa su empresa en medio de las tempestades económicas de hoy.

En la fábrica, ubicada en el municipio de Taguasco, comenzó a funcionar recientemente una máquina para obtener bolsas de un kilogramo de cemento blanco, producto cuya demanda nacional es cubierta actualmente por la industria espirituana.

También se montó una planta de tratamiento de combustible para estabilizar la temperatura a la que se quema el petróleo en los hornos, inversión que permite mejorar las operaciones y ahorrar combustible.

Próximamente quedará listo un nuevo quemador para horno de clínker blanco, que permitirá aumentar la calidad de ese componente del cemento y reducir los índices de consumo energético.

Otro de los trabajos de mayor envergadura acometidos en la Fábrica de Cemento Siguaney fue la instalación de un sistema de filtros en la línea de cemento blanco, con el fin de aumentar el rendimiento del molino y evitar la expulsión de polvo a la atmósfera desde esa parte de la industria.

La industria taguasquense ya dispone, además, de una nueva planta para el tratamiento del agua que va a las calderas, y de sistemas automáticos para la medición en los silos de clínker y los tanques de combustible.

El ingeniero Salvador Damas, Subdirector Técnico de la fábrica, explicó que un objetivo estratégico es aumentar la producción de cementos especiales, entre ellos el cemento hidrófugo (utilizado en hormigones que requieren alta impermeabilidad), los cementos pusilánicos (idóneos para obras marítimas) y el cemento que se emplea en los pozos de petróleo.

El trabajo lo resuelve todo

El trabajo lo resuelve todo

La ceba de toros estabulados se extiende en todo el país, con el fin de elevar la producción de carne vacuna y sustituir importaciones. En el municipio espirituano de Yaguajay un carismático campesino y sus dos hijos demuestran la validez de esa experiencia.

“El trabajo lo resuelve todo. Trabajando, aunque tengas el mínimo de recursos, si los aprovechas bien, obtienes lo que deseas”.

La filosofía de vida de Andrónico Pulido rige el nuevo proyecto de su familia:    la ceba de toros estabulados en un pedazo de tierra que él y sus hijos recibieron en usufructo.

“Tenemos que utilizar los recursos naturales y proteger el medio ambiente”, asevera Andrónico.

Y nadie más consecuente con sus preceptos que este carismático campesino de la Cooperativa de Créditos y Servicios Isidro Piñero, del municipio de Yaguajay.    En su finca tiene cercas de madera, deposita el alimento de los animales en canoas confeccionadas con tablas de palma y utiliza un molino de viento para garantizar el agua del ganado.

Como el resto de los cebadores de toros de Sancti Spíritus, Andrónico y sus hijos Anel e Hirán siembran caña, king grass, sacate y otras plantas para la alimentación de sus animales.    Sin embargo, en la zona donde viven, los Pulido son pioneros en el uso de la paja residual de la cosecha de frijol, para saciar el apetito de sus toros.

“La paja del frijol tiene un alto contenido de proteínas.    Con ese alimento, el forraje verde y un poco de pienso, logramos que los animales aumenten, como promedio, unos 800 gramos diarios cada uno”, apunta Anel.

Más de 500 productores de Sancti Spíritus se han incorporado a la ceba de toros, con resultados muy alentadores.    No obstante, no es común ver en la provincia cebaderos como el de los Pulido de Yaguajay, donde permanecen toros en distintas etapas de desarrollo.

“Tratamos de generar los animales para la ceba en nuestra propia finca”, acota Hirán.   “Los terneros que reemplazarán a los toros de ceba ya reciben pienso y forraje molido, y a la misma vez les suministramos alimento suficiente a un grupo de añojos y toretes.”

La unión parece ser la clave para que en los predios de Andrónico Pulido, antiguo relojero, todo funcione con exactitud.

“Aquí cada cual sabe lo que tiene que hacer en cada jornada, nadie tiene que preguntarle al otro y no hay jefe”, sonríe Hirán.   “Todos trabajamos por igual y casi sin vacaciones; de domingo a domingo nos levantamos a las cuatro de la madrugada y tenemos que apurarnos si queremos ver el noticiero de televisión de las ocho de la noche”.

Andrónico recuerda cómo sus amigos siempre le decían que no “apretara” mucho a sus hijos, pues tanta exigencia podría quitarles el entusiasmo por el trabajo.

“Resulta que ahora son ellos los que me empujan a mí.   A veces tengo que decirles:  vamos a aguantar, vamos a aguantar”.

El pasado año la familia entregó 50 toros con más de 460 kilogramos de peso cada uno, pero los hijos de Andrónico no están conformes.

“Yo quiero cebar cien toros este año”, dice Anel mirando de reojo a su padre.     “Si cuando no tenía experiencia logramos entregar 50, creo que ahora podemos doblar ese número, ¿qué tú crees?”

 

Ahorro sobre ruedas

La sustitución de camiones altos consumidores por camionetas chinas más eficientes forma parte del proceso de reordenamiento del transporte en todo el país. En la provincia de Sancti Spíritus la medida beneficia a once organismos que hoy pueden ahorrar considerables volúmenes de combustible.

Todos los días una moderna camioneta china perteneciente al Grupo Empresarial de la Construcción de Sancti Spíritus lleva el almuerzo de numerosos trabajadores desde la cocina situada en la sede el organismo hasta obras que se ejecutan en la periferia de la capital provincial.

Terminaron así los inconvenientes provocados por el uso de un viejo camión, que se rompía con frecuencia y consumía tres veces más combustible.

Historias parecidas son comunes ahora en toda la provincia espirituana, donde circulan 212 camionetas chinas, que sustituyen carros de mediano y gran porte ineficientes.

Diversas entidades de once organismos se benefician con el empleo de los nuevos equipos, asignados para actividades de servicios, aseguramientos y funciones administrativas.

La Empresa Provincial de Transporte fue la entidad que recibió el mayor número de camionetas para sus bases de carga. “Antes teníamos que usar un camión de gran capacidad para transportar pequeñas cantidades de mercancía, mientras que ahora realizamos esas funciones con equipos muy eficientes que nos permiten usar la mitad del combustible que empleábamos”, explica José Antonio Cámbert, Administrador de la Base de Carga del Municipio de Sancti Spíritus.

Los viejos camiones consumían un litro de combustible por 3,5 kilómetros recorridos, como promedio, en tanto las camionetas chinas gastan un litro cada doce kilómetros.  Un buen ejemplo de ese ahorro lo tiene el Grupo Empresarial de la Construcción de Sancti Spíritus. “Ahorramos mensualmente unos 34000 litros de combustible y otros 500 de lubricantes, además de cumplir con mayor eficacia las funciones de aseguramiento y administrativas”, asegura el ingeniero José Nápoles, Director de Equipos del MICONS en la provincia.

Según cálculos preliminares, la sustitución de camiones ineficientes por modernas camionetas chinas permitirá ahorrar anualmente cerca de 1000 toneladas de combustible en Sancti Spíritus.

Se precisa ahora un estricto control para evitar que los nuevos medios sean utilizados en actividades para las que no fueron destinados, pues de ello depende el éxito de la importante medida, incluida en el programa de reordenamiento del transporte que se ejecuta en todo el país.

Frank Jones: precursor de la radio y la televisión

Frank Jones:   precursor de la radio y la televisión

Hace 57 años falleció en Tuinucú, provincia de Sancti Spíritus, uno de los precursores de la radio y la televisión en Cuba:   el ingeniero de origen norteamericano Frank Jones, un hombre de gran talento, que logró avances extraordinarios en materia de comunicaciones.

Tuinucú es uno de los bateyes azucareros emblemáticos de la provincia de Sancti Spíritus.    Pero en los últimos años también se le ha reconocido como escenario de importantes acontecimientos que tuvieron lugar en la primera mitad del pasado siglo. Fue precisamente en el pequeño poblado, cercano a la ciudad de Sancti Spíritus, donde el ingeniero eléctrico de origen norteamericano Frank Jones realizó una de las primeras transmisiones de radio en el país. Cuenta Santiago Serrano, investigador e hijo de Eladio, el ayudante de Jones, que el norteamericano y su padre operaban un transmisor de chispa de dos kilovatios, con una antena Marconi de seis hilos, instalada desde la torre de enfriamiento del central Tuinucú, a 200 pies de altura. Fue el nueve de marzo de 1923 cuando se inauguró oficialmente la emisora 6KW, en 372 metros, la primera que existió en el territorio que hoy ocupa Sancti Spíritus. “Fue un acontecimiento extraordinario para la época”, apunta Santiago Serrano.   “Mi padre me contó que Jones invitó a la inauguración de la emisora a músicos espirituanos de mucha popularidad, como Teofilito y Varona. Desde entonces la emisora daba a conocer partes del tiempo irradiaba música cubana hasta los lugares más insospechados.   La señal de la 6KW fue recepcionada en barcos en alta mar y llegó a lugares tan distantes como Estados Unidos, parte de Canadá y Centroamérica. “Jones era una suerte de promotor cultural”, afirma Serrano.    “Además de irradiar al mundo la música cubana, y en particular la espirituana, enviaba fotografías de Tuinucú y de otras partes de Cuba a personas que le hacían solicitudes.   Cotidianamente recibía cartas, tarjetas postales y souvenirs de sus radioescuchas”.   Frank Jones se comunicaba por radio con su hijo Leonard, que vivía en Nueva York, y recibió transmisiones musicales y deportivas en onda corta originadas en aquella ciudad.    Posteriormente, en la década del 30 del siglo pasado, estableció, con otros asociados, dos de las mejores radioemisoras comerciales de Cuba, la CMJK y la COJK, ambas en Camagüey. Pero lo más asombroso es que antes, en 1928, había construido un receptor de televisión de sincronización mecánica, a base de scanningdise. Con aquel artefacto Jones y su colaborador Eladio Serrano recibieron las primeras señales de televisión de que se tenga noticia en Cuba y América Latina, emitidas en la frecuencia de 31 metros por la General Electric desde Schenectady, en Nueva York.   Se dice que luego el ingeniero hasta diseñó posibles circuitos para la televisión en color. “Frank Jones era un hombre incansable”, asevera Hortensia Don, viuda de Vincent, el hijo menor del ingeniero norteamericano.   “De su señora se decía en broma que era la viuda de la radio en vida, porque su esposo no cejaba en su empeño de investigar, investigar e investigar”.  

Y tanta dedicación es reconocida hoy por los habitantes de Tuinucú y los trabajadores de la Emisora Radio Sancti Spíritus.   Ellos desean que perdure el influjo inspirador de Frank Jones, un hombre que permaneció en la isla hasta el final de sus días, y es considerado como uno de los precursores de la radio y la televisión en Cuba.

Centro de Retinosis Pigmentaria: Luz en el camino

Centro de Retinosis Pigmentaria: Luz en el camino

Durante más de una década el Centro de Retinosis Pigmentaria de la provincia de Sancti Spíritus ha contribuido a mejorar la calidad de vida de muchas personas que viven con esa enfermedad. El trabajo de la institución forma parte de una estrategia nacional sólida y eficaz.

Toda la vida de los hermanos Deily, Odelvis y Yoel Jiménez ha estado signada por la retinosis pigmentaria, un padecimiento hereditario y degenerativo de la retina, que ocasiona mala visión nocturna y reducción del campo visual.

Aunque sus padres y abuelos no padecieron la enfermedad, lo cierto es que al llegar al mundo ya estos espirituanos traían en sus genes la afección.

“Tenemos muchas dificultades para ver de noche, tropezamos con los objetos, no podemos exponernos al sol ni a las alturas”, se lamenta Odelvis, el menor de los tres hermanos oriundos del poblado de Arroyo Blanco, en el municipio espirituano de Jatibonico.

Si hoy estos hermanos son capaces de desenvolverse en la sociedad, se debe a la atención recibida durante muchos años en instituciones cubanas, y en particular, en el Centro de Retinosis Pigmentaria de la ciudad de Sancti Spíritus.

Deyli, Yoel y Odelvis son ingresados cada cinco meses y medio en la institución, con el objetivo de valorar la evolución de la enfermedad. “Aquí nos tratan muy bien, ya somos prácticamente una familia”, afirma Deily.

UNA DÉCADA AYUDANDO A VIVIR

En la Avenida de los Mártires, una de las principales arterias de la ciudad de Sancti Spíritus, está ubicado el Centro de Retinosis Pigmentaria de la provincia.

La institución, fundada en 1997, brinda atención especializada y multidisciplinaria a los 225 espirituanos que hoy padecen de retinosis pigmentaria y a sus familiares.

“A los pacientes se les realiza periódicamente un examen oftalmológico completo, les hacemos pruebas electrofisiológicas, estas últimas para evaluar la respuesta de la retina, y también pueden ser sometidos al tratamiento de ozonoterapia”, explica la doctora Silvia Landaburo, directora del centro.

El centro cuenta con 12 camas para el ingreso de aquellas personas que tienen dificultades para deambular o viven fuera de la ciudad de Sancti Spíritus. El trabajo de más de una década confirma que, en la mayoría de los casos, los tratamientos indicados detienen o aminoran el progreso de la enfermedad.

“Hoy tenemos pacientes que son Licenciados en Derecho, economistas, periodistas, en fin, profesionales que han podido desempeñar su trabajo por la mejoría experimentada después de recibir el tratamiento indicado en nuestro centro”, apunta Silvia Landaburo.

El Centro de Retinosis Pigmentaria de Sancti Spíritus también se relaciona con otras instituciones de salud, como el Hospital Pediátrico y el Hospital Provincial Camilo Cienfuegos (en este último funciona un moderno Centro Oftalmológico donde pueden ser operados los pacientes que lo requieran).

UNA EXPERIENCIA NACIONAL

Cuba puso en práctica un Programa Nacional de Retinosis Pigmentaria, que tiene como objetivos la determinación de la prevalencia, la identificación de grupos de riesgo y la atención médica continuada a los pacientes que padecen de la enfermedad.

El país cuenta con una red nacional única en el mundo, distribuida por todo el país, que hace posible la atención de cada uno de los pacientes y su familia en su lugar de residencia.

Para ello se dispone de 14 centros provinciales (entre ellos el espirituano), dos de referencia nacional (los hospitales Salvador Allende y el Pediátrico del Cerro) y uno internacional.

El pesquisaje, diagnóstico y tratamiento de los pacientes se realiza en las unidades de la red preventivo-asistencial, constituida por centros ubicados en las diferentes provincias del país.

Los grupos multidisciplinarios provinciales han logrado elevar cuantitativamente el diagnóstico de la retinosis pigmentaria, y se han extendido las labores de prevención, promoción, recuperación y rehabilitación.

Durante muchos años ese programa nacional estuvo dirigido por el doctor Orfilio Peláez, un notable científico cubano, creador de la técnica quirúrgica para la cura de la retinosis pigmentaria. Se trata de un tratamiento combinado donde los efectos terapéuticos se obtienen mediante la aplicación de la ozonoterapia, la estimulación eléctrica, medicamentos y la técnica quirúrgica diseñada por el profesor Peláez.

El periódico Granma publicó recientemente que las investigaciones muestran que en un 76% de los pacientes tratados se ha detenido el proceso de avance de la enfermedad, en otro 16% mejora el campo visual y la agudeza visual, y en el 8% sigue el curso de la enfermedad.

En el caso de la Retinosis Pigmentaria, la tasa de prevalencia en Cuba es de 4,1 por cada 10 mil habitantes. El Programa Nacional seguirá priorizando el pesquisaje y un tratamiento integral, para que pacientes como los hermanos Deily, Odelvis y Yoel tengan una vida más llevadera y útil.

El primer derecho humano

El primer derecho humano

Los programas de la Revolución en el sector de la salud han permitido elevar la calidad de la asistencia médica y la esperanza de vida de la población espirituana.    Ha sido clave la voluntad política de un estado que dedica cuantiosos recursos a la reconstrucción y modernización de las instituciones de salud.

Sancti Spíritus culminó el 2007 con una buena noticia:    el logro de una tasa de mortalidad infantil en menores de un año de sólo 4,1 por mil nacidos vivos, la más baja de Cuba.

 El hecho adquiere mayor relevancia si se agrega que los espirituanos que nacen tienen, como promedio, una esperanza de vida de 77,7 años. Son resultados que es posible exponer rápido, en pocas palabras.    Sin embargo, llevan implícito el colosal esfuerzo que ha realizado desde 1959 el estado cubano para brindar una mejor asistencia médica a todos los ciudadanos, de forma gratuita.

Comparar la infraestructura y los índices de salud que hoy tiene Sancti Spíritus con los anteriores al triunfo de la Revolución Cubana, es una buena manera de aquilatar cuánto ha hecho el país en este medio siglo de un gobierno revolucionario que ha tenido como premisa la justicia social.

La esperanza de vida promedio de quienes habitaban esta región del centro del país era de apenas 50 años.    Existían entonces 54 médicos y sólo 11 instituciones de salud (cuatro de ellas privadas). Actualmente Sancti Spíritus cuenta con unas 200 instituciones de salud y más de 2400 médicos.   Súmele más de 4 mil licenciados en enfermería.

Pero lo más asombroso es que las dificultades económicas impuestas por la compleja coyuntura internacional y el férreo bloqueo que mantiene Estados Unidos contra la isla, no han podido impedir que el país continúe mejorando su infraestructura de salud y formando los recursos humanos necesarios.

En la provincia se han reconstruido 11 policlínicos en los últimos meses.  En cada uno se brindan, como promedio, 20 o más servicios nuevos. Ello ha permitido aumentar el número de casos vistos en esos centros, y poner a disposición de la población modernos medios de diagnóstico, como endoscopia, ultrasonido y rayos x.

Ahora son mayores posibilidades de realizar estudios contrastados y, por ende, se aprecia una mejoría notable de la asistencia médica. Los propios policlínicos son, a la vez, escenarios docentes para al formación del médico general básico y de los licenciados en enfermería.

En las unidades de cuidados intensivos abiertas en los policlínicos de los municipios se atendieron más de un millar de casos, de ellos 325 con riesgo de morir, con una elevada tasa de supervivencia. Todo ello se complementa con programas de cardiología, oftalmología, nefrología y otras especialidades que, dotadas con modernas tecnologías, permiten elevar la calidad de vida de los pacientes.

El mérito es mayor si se tiene en cuenta que durante todo este tiempo Cuba no ha dejado de brindar ayuda solidaria a naciones del Tercer Mundo.    En estos momentos 1 800 profesionales de la salud de Sancti Spíritus laboran en más de una treintena de países.

Por supuesto, no es el cubano un sistema de salud perfecto.  Hoy es necesario aumentar el control y la exigencia en cada centro, para que los ciudadanos reciban un servicio de excelencia, que se corresponda con todos recursos que el estado ha dispuesto para ello.

Ya en la provincia espirituana se reordenó el Programa del Médico y Enfermera de Familia, de manera que su permanencia sea mayor en la comunidad, una de las principales demandas de la población.

Muchos coinciden en que el movimiento de Colectivo Moral (categoría que se otorga a instituciones de salud con la aprobación de sus pacientes, que emiten opiniones en actos públicos) puede ser un catalizador para lograr una mayor calidad de los servicios médicos.    Ética y consagración deben seguir siendo pilares del ejercicio de la medicina en un país que ha sabido cultivar valores en los seres humanos.

En la más reciente sesión del Parlamento se dio a conocer que el 55% del gasto corriente el presupuesto estatal cubano estará destinado al sostenimiento y consolidación de las transformaciones en las esferas de la salud, la educación, la cultura y el deporte.

Se trata, en fin, de que los cuantiosos recursos que el estado cubano destina al sector de la salud, se traduzcan en la completa satisfacción de los ciudadanos. Mientras algunos intentan acusar a Cuba de violar los derechos humanos, lo cierto es que en la isla bloqueada se sigue haciendo hasta lo imposible para preservar la justicia y garantizar que  cualquier ciudadano, hombre o mujer, negro o blanco, disfrute siempre del primer derecho humano:   el derecho a la vida.        

Acuicultura: una opción para el mundo

Acuicultura: una opción para el mundo

En Cuba la acuicultura se ha convertido en una importante fuente de alimento proteico para una parte considerable de la población. La experiencia de la isla demuestra que el cultivo de peces de agua dulce constituye una manera de hacer frente a la creciente demanda de pescado, tanto en naciones desarrolladas como en países del Tercer Mundo.

Cada día un considerable número de habitantes de Sancti Spíritus acude a casillas especializadas en busca de pescado, alimento que muchos consideran indispensable para mantener una dieta equilibrada.

La afluencia de consumidores ya es habitual no sólo en la provincia espirituana, sino en toda Cuba, donde la acuicultura no es una actividad exclusiva, sino un renglón económico de creciente importancia, y fuente inestimable de alimento proteico.

Fue precisamente en los años más duros del período especial, cuando se arreció el bloqueo de los Estados Unidos contra Cuba, que el país hizo énfasis en la captura de peces en los embalses construidos durante el período revolucionario a lo largo y ancho y de la isla.

La decisión fue sabia y sus resultados están a la vista. En la provincia de Sancti Spíritus, por ejemplo, la acuicultura aporta este año más de 4 mil toneladas de diversas especies, una cifra que representa un 25% de crecimiento con respecto al 2006.

Para incrementar esas producciones, la Empresa Pesquera del territorio mantiene cada año programas de repoblación de los embalses e introduce el uso de paneles solares y aerogeneradores para mejorar las condiciones de trabajo en las distintas granjas acuícolas.

Además de las capturas tradicionales que se realizan en los embalses, se fomentan los cultivos intensivos de tilapia en jaulas y clarias en piscinas de cemento. Sumando ambas modalidades, las entregas superan este año las mil toneladas, y los directivos aseguran que es posible aumentar ese volumen.

A pesar de las limitaciones económicas del país, el Ministerio de la Industria Pesquera también ha destinado recursos al mejoramiento de las condiciones tecnológicas de las industrias, donde se procesa el pescado y se prepara en forma de filetes, mortadella, croquetas y otros productos, que son más aceptados por la población.

En Cuba la mayor  parte de la producción acuícola se destina al consumo interno (pescaderías, centros de educación y salud, unidades de la gastronomía), y sólo los crustáceos y pequeños volúmenes de otras especies se ofertan al mercado externo.

La acuicultura debe tener un impacto creciente, toda vez que, según un informe de la FAO, para el año 2037 se necesitan por lo menos 37 millones de toneladas de pescado adicional a fin de satisfacer un crecimiento poblacional de dos mil millones de personas más.

La situación se agrava porque el nivel alcanzado por la pesca en los mares en la actualidad, con un máximo de nivel productivo, será incapaz de cubrir el aumento de la población en el planeta. Desarrollar la acuicultura con la responsabilidad que lo ha hecho Cuba es, entonces, una opción viable y necesaria para el mundo.